¿Qué pasaría si los líderes pudieran cambiar la mentalidad cultural en torno a lo que proporciona a las empresas una ventaja competitiva y reconocer los beneficios de ser más humanos?
¿EMPATÍA? ¿No es eso para directores de organizaciones sin ánimo de lucro y emprendedores Millennials de ojos estrellados con sueños idealistas? ¿De qué sirve la empatía en un mercado súper competitivo y saturado, donde los líderes necesitan capitalizar cada oportunidad para destacarse? El libro The Empathy Edge responde definitivamente a estas preguntas y muestra cómo los líderes con fines de lucro pueden usar la empatía para ganar ventaja. Contrariamente a la creencia popular, la compasión y la empatía son en realidad enormes activos en el mundo de los negocios. ¿Qué pasaría si los líderes pudieran cambiar la mentalidad cultural en torno a lo que proporciona a las empresas una ventaja competitiva y reconocer los beneficios de ser más humanos? No solo construirían negocios más inteligentes, se conectarían más profundamente con sus clientes y se convertirían en líderes más fuertes, sino que tal vez, solo tal vez, nuestro mundo podría mejorar un poco. Esta es una propuesta interesante. Los líderes están en condiciones de influir en cómo pensamos sobre la relación entre la empatía y la industria. Aún así, un cambio radical como este es difícil de conquistar.
Beneficios del liderazgo empático
Cuando se comienza a explorar los beneficios del liderazgo empático a un nivel más profundo, es imposible no ver que la empatía es algo completamente esencial para un liderazgo competente. Las personas altamente empáticas (o HEP) reconocen el dolor y el sufrimiento de los demás como un problema que necesita una solución. Esta es la base de todo buen modelo de negocio. Además, sin empatía, los líderes no pueden construir un equipo, inspirar a sus seguidores o generar lealtad. Entre los beneficios que perciben los líderes empáticos, ya sean empresarios o ejecutivos de Credit Suite, se encuentran los siguientes:
- La empatía es un catalizador para el emprendimiento o la innovación.
- Los líderes empáticos engendran lealtad entre clientes y empleados.
- Los líderes empáticos toman buenas decisiones porque son expertos en el procesamiento de información.
- Los líderes empáticos son ágiles, conectan rápidamente con la gente y se adaptan con facilidad a las circunstancias.
Los beneficios de la empatía para los líderes individuales son muchos, y es probable que esta lista solo raspe la superficie. Pero está claro que la empatía es una habilidad central del liderazgo.
¿Cómo llegar a ser un líder empático?
Ahora puede que te estés preguntando qué se necesita para ser (o convertirse) en un líder empático. Puede reconocer la empatía como un rasgo humano innato, y como con todos los rasgos humanos, hay un espectro de fortalezas y debilidades. Algunos de nosotros estamos naturalmente «dotados» cuando se trata de poder relacionarse con las experiencias de los demás, mientras que otros están naturalmente más abajo en la escala de empatía. La buena noticia es que, sin importar dónde se encuentre nuestra tendencia natural, la empatía, como otras habilidades de liderazgo, es algo que podemos aprender, cultivar, desarrollar y enseñar a otros. María Ross describe en su libro, que hay siete formas simples de entrenarse para liderar con más empatía. Las cuatro más accionables son:
1. Toma conciencia de ti mismo.
En este mundo de altas revoluciones en el que puede parecer imposible encontrar cinco minutos en nuestra ocupada jornada laboral para tomarnos un descanso, es necesario hacerlo, y no sólo 5 minutos. Es importante que todos los días encuentres un momento de silencio para meditar en el rumbo que está tomando tu vida, y ver si se ha desviado del objetivo originario, o si el objetivo era erróneo y hay que enderezarlo. Si no eres capaz de bajar a tierra, ¿cómo serás capaz de considerar las perspectivas de los demás? Cuando tengas conciencia de tu realidad, tendrás muchas más posibilidades de estar presente con los demás.
2. Escucha más, y se humilde.
La empatía requiere una mente abierta para escuchar las experiencias, historias y perspectivas de las personas. Cuando realmente escuchas, no estás tan tentado a saltar y ofrecer consejos o exigir. Por el contrario, la tendencia es hacer una pausa y buscar patrones antes de hacer comentarios relevantes. Los líderes empáticos encarnan la mentalidad de un sirviente que se mantiene humilde y busca un terreno común con colegas, empleados y clientes.
3. Sé curioso.
La capacidad de ponernos en el lugar de aquellos que lideramos requiere ser realmente curioso acerca de su procedencia. Las personas auténticamente empáticas nunca han conocido a otra persona de la que no puedan aprender algo. Como líder, a quien se le puede asignar la tarea de enseñar a otros, es fácil sentirse desconectado de la parte de sí mismo que es constantemente curiosa. Pero si miras detenidamente, encontrarás que todavía está allí. Reconecta con tu curioso niño interior, permanece abierto y observa las oportunidades que se te presenten.
4. Métete en las trincheras.
Los líderes empáticos tienen hambre de comprender mejor a su personal. No hay mejor manera de entender a otra persona que estar hombro con hombro con ellos y experimentar exactamente lo que experimentan. Si consideras que un trabajo está «por debajo» de tu condición o lo ves como una «pérdida de tiempo», imagínate el mensaje que estás enviando a quienes realizan este trabajo. Prueba el trabajo de un colega, trabaja en los teléfonos de atención al cliente o realiza una llamada de ventas. Te sorprenderá lo que aprenderás sobre tu empresa, tus empleados y sobre ti mismo.
ARTÍCULO PUBLICADO EN LEADERSHIPNOW.COM




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